
Confieso que  de cuando en cuando, muy de vez en cuando, me gustarÃa ser uno de esos supermandatarios, pero sólopor puro cotilleo.  Lo cierto es que la cámara indiscreta que ayer pilló a Rajoy vendiendo firmeza a otros dos presidentes, hizo que quisiera ser uno de esos, pero creo que debo explicarte por qué.
Todos hablan , y en Simbiotika lo hemos hecho en alguna ocasión, que hay una mano que mece la cuna, que mueve el mundo. Cada vez hay más que sitúan a esa mano en Goldman Sachs, parece que es el verdadero dueño del mundo.
Pues bien, a mi me gustarÃa estar en el pellejo de un presidente importante para comprobar si mandan o no, para descubrir hasta qué punto los paÃses son dueños de la defensa de sus intereses o si esto es una especie de teatrillo con el bacalao vendido y con el fin de la crisis escrito en la agenda de Goldman, no antes.
Y si me lo dijeran, si me mandaran si yo fuera presidente, me gustarÃa poder hablarles de Simbiotika mientras les mando muy, muy lejos. Me gustarÃa contarles tu historia, el dÃa a dÃa de un emprendedor lleno de ilusión que jamás se doblegará ante ningún Goldman Sachs, aunque fastidiarte sà que te están fastidiando.
Me gustarÃa decirles también que cuando todo esto acabe, y acabará para todos del mismo modo, cuando esos que mecen la cuna estén en una cama y les tengan que mecer a ellos, entonces los emprendedores de Simbiotika seguiremos bien firmes, con la mirada bien al frente, porque lo que hicimos lo hicimos para bien, a pesar de la mano que mecÃa la cuna, todo por un mundo mejor para nuestros hijos. Eso me gustarÃa.