Entrevistamos a José Gabriel García, uno de los fundadores de Simbiotika, que ha publicado recientemente junto al emprendedor Pablo Martínez el libro “En busca de financiación”, una guía para los universitarios que tienen aptitudes e ideas, así como ganas de emprender. En esta obra los autores tratan de acercar a los emprendedores a las diversas redes y fuentes de financiación que existen y alejar la creencia de que el banco es la única opción.
¿Cómo surgió la idea de este libro?
La propuesta vino de la propia editorial Netbiblo, a través de David Ruiz que había sido profesor nuestro en el MBA y con el mantenemos una muy buena relación. David estaba escribiendo un libro para la misma editorial y pensó que Pablo y yo podríamos cumplir el perfil del autor de este libro ya que buscaban a alguien que hubiese dirigido startups y que hubiese conseguido financiación de diferentes fuentes (Business Angels, Capital Riesgo, CDTI, ENISA, etc.)
En su libro abordan la figura del “business angel” ¿qué es y qué aporta a un proyecto? ¿en qué se diferencia de un inversor?
Un business angel es inversor privado con unas características muy particulares. Suelen ser empresarios o altos directivos que han tenido éxito en su carrera profesional y en la creación de empresas previas y que deciden apostar por nuevos emprendedores aportando tanto capital como otros valores: experiencia, conocimientos, contactos, etc.
A diferencia de otras figuras como el Capital Riesgo, un business angel es un inversor más cercano al emprendedor, es un escalón intermedio entre la habitual ronda de Friends&Family y la llegada a la empresa de las Sociedades de Capital Riesgo.
¿Cómo se pueden localizar a los business angel y contactar con ellos?
Hace unos años en España un business angel era poco más o menos que un ser casi mitológico, imposible de localizar y que muchos dudaban incluso de su existencia. Afortunadamente, en la actualidad la situación ha cambiado bastante y es relativamente sencillo acceder a ellos sin más que hacer una búsqueda en Google, ya que la mayoría reconocen abiertamente este status en blogs, portales especializados, etc.
También han ayudado mucho a facilitar esa accesibilidad las redes de business angels. Estas redes han proliferado en España normalmente con cierto carácter regional o casi local y permiten agrupar a diferentes business angels que realmente están dispuestos a invertir pero que en cierto modo quieren mantener su anonimato de cara al “gran público”.
¿Algún consejo para un emprendedor que necesite financiación para su start-up?
En la situación actual, lo principal es ser capaz de montar una primera versión o prototipo del producto con tus propios medios. A mitad de la década pasada, en España hubo un boom de inversiones en pequeñas startups y era factible conseguir financiación 100% inicial a partir de un plan de empresa.
Hoy en día, esto es prácticamente imposible y los inversores exigen, además de un buen plan de empresa, ese prototipo que permita validar la viabilidad del proyecto aunque sea a pequeña escala.
Además de estos, hay otros factores clave invariables en el tiempo y que determinan el éxito en la búsqueda de la financiación, como tener un equipo sólido y con competencias complementarias, compromiso con el proyecto, más visión de mercado y no tanta de producto y posibilidades de “Exit”.
Algunos profesionales están indicando que en estos momentos hay signos similares a los de la burbuja tecnológica de los 90, en este caso no tecnológica pero si de capital, dicen que los precios que se están pagando
por algunas empresas son muy elevadas ¿qué opinas?
Sinceramente, no creo que en este momento haya burbuja en el sector aunque me parece normal que mucha gente pueda pensarlo. ¿Por qué lo piensan? Si comparan los ratios de valoración/beneficios con empresas de otros sectores, parece evidente que en Internet y en TIC las valoraciones son altas, pero es que no creo que esas comparaciones sean aplicables. El problema es que este mismo argumento se utilizó en el 2000 de forma errónea y al final se demostró que si había burbuja, con lo cual es normal que ahora se desconfié de estas valoraciones. Pero en este momento creo que hay una diferencia fundamental con el año 2000: Los modelos de negocio. En el año 2000 se hicieron unas valoraciones altísimas en base a cuestiones tan cercanas al “humo” como el número de usuarios de un portal. Si un portal tiene millones de usuarios a los que no es capaz de venderles nada, entonces ese portal no vale nada.
Pero insisto, creo que esa no es la situación actual ya que plataformas como Facebook o Linkedin han demostrado que no solo son capaces de mover grandes masas de usuarios, sino además, de generar volúmenes de negocio considerables con esos usuarios.
Como emprendedor ¿Qué crees que necesita España para convertirse en un país con emprendedores?
Aquí voy a ser muy realista. Seguramente de cara los medios queda muy bien decir que sí, que España lo puede hacer, pero la verdad es que en el corto plazo lo veo casi inviable. Creo que existen las mismas posibilidades de que España se convierta en un país de emprendedores como de que USA se convierta en un país de futbolistas.
Dicho esto, sobra decir que en España hay grandísimos emprendedores con proyectos geniales y que han conseguido muchos éxitos y se seguirán consiguiendo, pero siempre serán una pequeña minoría desde el momento en el que los niños en el colegio no admiran a Steve Jobs sino a Cristiano Ronaldo, o lo que es peor, al último ganador de Gran Hermano. ¿Cómo cambiar eso? Ni idea, eso se lo dejo a los políticos. Aunque lo que es seguro es que la Universidad tendría que jugar un papel importante y poner en marcha planes de emprendimiento “de verdad” y no solo para cubrir expediente y salir en los medios como se hace ahora.